Hasta ahora
sólo os he hablado de mi, pero cuando uno decide lanzarse al maravilloso pero
complicado mundo de ser padre suele hacerlo acompañado de otra persona en este
caso mi compañero de viaje es mi marido. El 24 de Julio hicimos dos años de
casados y el 25 de Octubre hará 9 años que estamos juntos.
Al contrario
que yo él no es que hubiera tenido claro que quisiera ser padre pero tampoco
que se casaría y mucho menos que lo haría por la iglesia pero el caso es que
por amor lo hizo, y por amor dio el paso de unirse a mi sueño.
Al principio
fue cauto, despacio, con miedo, inseguro, inseguridades que aún hoy le
acompañan. Cuando pasó por primera vez el e.e (embarazo ectópico) se enfrento
con fuerza y valor y casi me convenció que no era nada que sería un mal sueño.
Me acompaño desde fuera a cada consulta médica, he de decir que le aterran los
médicos y hospitales y se marea ante la sangre y cualquier aparato médico,
mientras mi madre entraba conmigo. Se informó a través de la web de las
peculiaridades del e.e, las posibilidades, porcentajes.......
En la segunda
ocasión es cuando lo vi realmente preocupado la primera vez la beta no subió de
1500 en este caso llegó a 9000 y que la trompa se partiera la aterraba, el exceso
de información en ocasiones es malo y leer toda la info que uno puede encontrar
en la web a veces no es bueno. Pero el estuvo siempre ahí, de mi mano.
Dicen que
todo tiene una parte positivo y si yo he de sacar una parte positiva de todo
esto es el cariño que me ha demostrado mi familia, amigos, compañeros y marido.
Pero especialmente él me ha sorprendido ha dejado al lado sus miedos para
acompañarme en noches de hospital, ayudarme, lavarme y curarme. Me ha mimado,
besado y cuidado y me ha secado las lágrimas cuando estas no paraban de caer.
Pero lo más
importante es que esta ahí siendo el soporte de la pareja ayudando que no me
desanime, que aún tenga la espera de que mi sueño se cumpla. El permanece a la
sombra mientras todos se centran en mí, no olvidare nunca ese beso y ese Te
Quiero cuando salí de quirófano, porque entonces más que nunca me di cuenta
cuanto me quería.
Estrellita
que me miras desde el cielo no dejes que esas manos se suelten!!


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