Tras 10 días de tratamiento la maquinaria se pone
en marcha y poco a poco el sueño de acerca y lo noto entre mis dedos y quiero
sujetarlo para que no se escape. El tratamiento no ha resultado tan duro como
imaginaba, es más ha servido para que mi marido diese un paso más dejando atrás
sus miedos.
Las primeras
inyecciones ante el temor de Isaías corrieron a cargo de mi padre que ha venido
cada noche de manera puntual a ponerme la dosis recetada hasta que finalmente
mi marido se animó y con temor y poco a poco se ha encargado de todo hasta el
final del tratamiento.
Mañana será
la punción que consiste en acceder a los ovarios para extraer los óvulos para
ser fecundados ese mismo día, solo unos días después volverán a colocarse ya en
su sitio y sólo queda esperar un resultado positivo primero y posteriormente confirmación
de no ser ectópico.
Tengo
una mezcla de sensaciones que van del miedo, a la ilusión, esperanza pasando
por una dosis de realidad ante la posibilidad de que no llegue a ser un
positivo. No sé si será por el chute de hormonas pero el caso es que me agarro
a la mínima para encontrar una señal de que todo irá bien, busco talismanes por
todas partes para que me acompañen esta semana y pido deseos a la mínima
oportunidad.
Pero siendo sincera las inseguridades también me acompañan las muy
golfas buscan la mínima oportunidad para salir y arrancarme alguna lagrimilla
pero como me he hecho fan del 2013 atrapó mis miedos y los guardó para que no
salgan más porque ahora lo único que permito me acompañe es la fuerza que es la
que no me ha abandonado en estos últimos años.
Y con esa
fuerza me preparo para afrontar el mes de Abril que no va a ser fácil y que no sé
si será feliz o no pero lo seguro es que será especial y espero que sea el que
me acerque a ti.
Estrellita que me miras desde el cielo dame una primavera inolvidable acompañada de un positivo!!!







