Después de
dos embarazos ectópicos no puedo evitar pensar cosas como mi bebe tendría ahora
8 mese, podría estar como ese niño o yo ahora podría ser una embarazada
impaciente y feliz en su sexto mes de embarazo y no sé porque me ha venido a la
cabeza una conversación que tuve hace años con una amiga a la que quiero mucho.
Cati no es
de esas amigas con las que hablo o veo todos los días ni tan siquiera una vez
más pero es de esas amigas que están ahí cuando la necesitas incluso cuando ni
tan siquiera te habías dado cuenta que la necesitabas. Ella es mama pero una
madre coraje, antes de tener a una niña preciosa ella paso por diversos
tratamientos sin resultado.
Muchos meses
de lágrimas hasta que por fin recibió la foto de Victoria , su hija, su
preciosa niña. Tener a Victoria tampoco fue fácil una adopción larga en la que
vivió grandes pérdidas en el camino que no pudieron ver esa carita, cada mes
decía ¿ Me tocará a mí ya?, ¿ Me llamarán para darme a mi hija?
Uno de los días antes de que Cati y Paco se marchasen a recoger a Victoria hablábamos
de cuanto habíamos esperado y todas las veces que pudo haber sido y no
fue. No sé si fue ella o fui yo pero entonces nos dimos cuenta que si hubiera
sido antes, si antes hubiese cumplido su sueño no sería Victoria, ella no llego
antes porque estaba esperándola a ella, su hija perfecta. Victoria era perfecta
para ellos, no podía ser otra.
Y hoy
recordando con emoción esos meses, me ha dado por pensar que a lo mejor no ha
sido antes porque tienes que ser tú, porque te estamos esperando a ti que
llegaras en el momento preciso. Y con esa ilusión con esa esperanza hoy me iré
a la cama soñando con mi Victoria que llegará cuando menos la esperemos.

